La ergonomía es una rama que se centra en la optimización de las actividades diarias con el fin de mejorar la salud y el bienestar de las personas. En nuestro día a día, tenemos la tendencia a adoptar diferentes actitudes posturales que, si no son adecuadas, nos pueden llegar a generar diversos tipos de dolores o lesiones. Es importante tener en cuenta ciertos principios de ergonomía y adoptar buenos hábitos posturales para poder evitar estos problemas.

¿Qué es la ergonomía y por qué es valiosa?

El objetivo fundamental de la ergonomía es adaptar el entorno a las características tanto físicas como psicológicas del ser humano. El diseño de los diferentes puestos de trabajo debe considerar las necesidades del cuerpo para evitar lesiones a largo plazo de ahí la importancia de la ergonomía en el ámbito laboral. La ergonomía también da importancia a la manera en que nos movemos y nos posicionamos en nuestro día a día.

Tener una postura apropiada en nuestra vida es crucial para mantener nuestra salud. De lo contrario, estar expuestos a malas posturas puede desencadenar diversos trastornos como dolores de espalda, dolores de cabeza, fatiga visual, entre muchos otros.

Consejos posturales para prevenir molestias.

Tener tanto en el trabajo como en nuestras actividades cotidianas una postura adecuada es uno de los aspectos más relevantes en ergonomía. A continuación, vamos a comentar algunas recomendaciones importantes a tener en cuenta:

1.- Espalda recta y hombros relajados:

Cuando te encuentres sentado, garantiza que tu espalda esté lo más recta posible y apoyada en el respaldo de la silla. Evita arquearte o ladearte. Es importante que los hombros se mantengan relajados, sin tensión en la zona superior de la espalda.

2.- Ajusta la altura de tu silla y escritorio:

Para gente que trabaje con ordenador o para estudiantes es fundamental que la silla esté a una altura correcta, de modo que los pies queden apoyados sobre el suelo y que las rodillas formen un ángulo de 90 grados. Si se emplea un escritorio, debes asegurarte de que la altura de la mesa esté a la altura de tus codos para evitar forzar los brazos.

3.- Coloca la pantalla a la altura de tus ojos:

En gente que pasa mucho tiempo frente a una pantalla, ya sea de ordenador, de tablet, de televisión, es importante que la pantalla esté a la altura de tus ojos para evitar tensiones en el cuello. Una buena recomendación para gente que emplee el ordenador es que la parte superior de la pantalla debe estar a la altura de tus ojos y a una distancia de aproximadamente 50 a 70 cm de tus ojos.

4.- Realiza pausas activas:

Si por cuestiones de trabajo pasas muchas horas en la misma postura, es recomendable hacer pequeños parones cada 30-60 minutos. Durante estas pausas muévete, levántate, estira las piernas, camina un poco. Esto mejora la circulación y reduce el riesgo de lesiones.

5.- Precaución con la postura al dormir:

La postura al dormir también juega un papel importante en la ergonomía. Evita dormir boca abajo, ya que esto puede generar tensión en diversas zonas de nuestra espalda, tanto a nivel cervical como lumbar. Las posturas que son consideradas más adecuadas para dormir son, de lado o boca arriba, manteniendo la alineación de la columna.

Organiza tu espacio de trabajo de manera ergonómica.

Un adecuado orden del entorno de trabajo es clave para evitar lesiones y mejorar la productividad. Para ello, puedes seguir estos consejos básicos de ergonomía:

Espacio de trabajo cómodo:

Empleo de una silla ergonómica, con respaldo ajustable, soporte lumbar. Asegúrate de que el escritorio sea lo suficientemente grande como para colocar todo lo que necesitas. Si usas teclado y ratón, asegúrate de que estén a la altura de tus codos y que tus muñecas estén en una posición neutra. Hoy en día se emplean ratones verticales con el fin de evitar posiciones forzadas en las muñecas.

Iluminación correcta:

La luz es otro factor importante. Una luz excesiva o insuficiente puede generar fatiga visual. Siempre que sea posible debes utilizar luz natural y, en su defecto, una luz suave que no cause deslumbramiento en la pantalla.

Beneficios para la salud de la ergonomía.

Poner en práctica estos consejos posturales no solo mejora la comodidad en el trabajo, o en casa, sino que también tiene muchos pros para la salud. Algunos de los más relevantes son:

Reducción de la fatiga: realizar pausas activas y tener un buen diseño del espacio de trabajo disminuye la sensación de cansancio y mejora la energía a lo largo del día.

Prevención de lesiones: la adopción de posturas correctas disminuye la posibilidad de padecer dolores o lesiones en la espalda, cuello y hombros.

Mejora del rendimiento laboral: estar en un espacio de trabajo cómodo y sin dolor permite estar concentrado, ser más productivo, y menos propenso a distraerte por molestias.

Conclusión: cuida de tu cuerpo con ergonomía.

La ergonomía y los buenos hábitos posturales son claves tanto para prevenir lesiones como para mejorar nuestra calidad de vida. Dedicar tiempo a establecer tu entorno de trabajo y adoptar hábitos saludables puede tener un impacto fundamental en tu bienestar físico y mental. Recuerda que ligeras modificaciones en tu postura y entorno pueden marcar una gran diferencia. ¡Comienza hoy mismo a cuidar tu cuerpo!



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