Si has ido recientemente al fisio y notas que te duele más que antes, tranquilo: no eres el único. Muchas personas salen de una sesión preguntándose si es normal sentirse algo peor que antes de comenzar la sesión. En este artículo veremos cuánto puede durar el dolor después del fisioterapeuta, por qué pasa y cuándo deberías preocuparte.

¿Es normal tener dolor después de acudir al fisioterapeuta?

La respuesta corta: sí, es bastante frecuente. Después de una sesión de fisioterapia, sobre todo si ha sido intensa o enfocada en zonas con mucha tensión acumulada, es normal sentir ciertas molestias o incluso algo de dolor.

Este dolor no es señal de que el tratamiento vaya mal. De hecho, nos suele indicar que el cuerpo está empezando a responder y adaptarse. Ocurre algo similar a cuando haces ejercicio después de mucho tiempo: la musculatura reacciona, se activa y lo notas.

¿Cuánto tiempo puede persistir ese dolor?

Dependerá del tipo de tratamiento que se haya llevado a cabo y de cada persona. Aun así, para que tengas una idea:

  • En tratamientos suaves, el dolor puede desaparecer en pocas horas.
  • Si ha sido una sesión más intensa, es habitual que las molestias puedan durar entre 24 y 72 horas.
  • En casos de rehabilitación o lesiones, puede durar un poco más, aunque debería ir a menos día a día.

La clave aquí es que el dolor no vaya a más ni se vuelva incapacitante.

¿Cómo saber si el dolor es “normal” o algo no va bien?

Un dolor “esperable” suele ser leve o moderado, mejora con el tiempo y no te impide moverte del todo. En cambio, si notas que el dolor empeora, va a más, se acompaña de inflamación visible, o aparece en otra zona distinta a la tratada, es recomendable hablar con tu fisioterapeuta.

También hay que estar atentos si hay síntomas como fiebre o pérdida de fuerza, ya que podrían indicar algo más que una simple molestia post-sesión.

¿Qué puedo hacer para aliviar el dolor después de la sesión?

Aquí van algunos consejos sencillos que suelen funcionar bien:

-Bebe agua para hidratarte correctamente y descansa bien: el cuerpo se recupera mejor si lo ayudas.

-Aplicar hielo en la zona si hay inflamación (sobre todo en las primeras 24 horas).

-Evita esfuerzos físicos intensos justo después de la sesión de tratamiento.

-Realiza ejercicios o estiramientos suaves si tu fisioterapeuta te lo ha indicado.

Un poco de movimiento suave y controlado también puede ayudar a que la musculatura se relaje y se active la circulación.

Escucha tu cuerpo y habla con tu fisio

En definitiva, el dolor después del fisio puede durar entre unas horas y un par de días, dependiendo de lo que se haya trabajado y las técnicas que se hayan empleado. Mientras sea un dolor controlado y vaya remitiendo, es parte del proceso.

Lo más importante es no aguantar en silencio. Si algo no te cuadra, comenta tus sensaciones con tu fisioterapeuta. Ellos pueden ajustar el tratamiento o explicarte mejor lo que está pasando.



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